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lunes, 21 de junio de 2010

¿QUIÉN FUE CARLOS MONTEMAYOR?...



CARLOS MONTEMAYOR
(Fotografía: GOOGLE IMÁGENES)




LITERATO, ACTIVO LUCHADOR DEL RESCATE DE LAS LENGUAS INDÍGENAS, TENOR, MÚSICO Y ACADÉMICO...



Revisando notas e información con respecto de las grandes pérdidas de la literatura tanto en México como en Hispanoamérica, me encontré con que un gran intelectual, Carlos Montemayor, también falleció en este 2010 cuando recién principiaba el año.
Pero, ¿quién era Carlos Montemayor?...
Carlos Montemayor es (y será por siempre) uno de los pilares de la literatura y el pensamiento político del México contemporáneo.
En su brillante obra narrativa, poética y ensayística, Montemayor investigó los movimientos guerrilleros en México y dedicó gran parte de su trabajo crítico a la literatura actual y tradicional en varias lenguas indígenas, cuyas obras son determinantes para entender la problemática actual del país.

Para el historiador Miguel León-Portilla, Montemayor fue un crítico severo de la realidad y analizó la problemática social del país con agudeza y profundidad, pero también fue un hombre comprometido con su tiempo, los indígenas, sus causas y su lengua. “En suma, un gran mexicano”.
Estos elementos, dijo, se reflejan en su extraordinaria obra.
Pero su labor se extendió, añadió, y creó talleres para escritores en lenguas indígenas que les permitió transcribir sus textos al castellano.

Para el antropólogo Rodolfo Stavenhagen, el trabajo de Montemayor es importante para revalorar las lenguas indígenas, desde el punto de vista de la literatura.
DATOS BIOGRÁFICOS
Carlos Montemayor nació en Parral, Chihuahua, el 13 de junio de 1947.

Maestro en Letras Iberoamericanas, fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, de la Real Academia Española y de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas. Trabajó como jefe de redacción de la Revista de la Universidad de México en 1974.

Incansable difusor de la cultura, prologó los libros Ifigenia cruel de Alfonso Reyes, Desolación de Gabriela Mistral y El pálido pie de Lulú de Hernán Lavín Cerda, entre otros.
Realizó antologías sobre Rubén Bonifaz Nuño y Luis de Camões; la traducción de Safo, de Fernando Pessoa, y ensayos literarios sobre la obra de Adolfo Bioy Casares, Ezra Pound y Vicente Huidobro.

Fue políglota y hablaba inglés, el griego arcaico, clásico, vulgar, y latín.

Una vez confesó que su primera vocación fue la música, donde incursionó como guitarrista, pianista y tenor. “Sólo canto aquello que siento y en lo que creo. Soy incapaz de cantar una frase que no sienta real o que no me suene verdadera”, dijo.

Caracterizado por su activismo social en favor de los grupos más vulnerables de México, en su libro Tarahumara se encuentra el compendio más completo sobre los rarámuris de la sierra de Chihuahua.
En diversas entrevistas, Montemayor dijo que para elaborar sus novelas siempre recurrió a la investigación histórica; sin embargo no por ello puede encasillarse su obra en este género, porque hay imaginación y formas literarias. “Mis novelas son de creación”.

Para Montemayor, el diálogo fue una herramienta que podía dar o arrebatar la vida a un texto y aseguró que algunos escritores mexicanos escribieron como si conversaran, como Juan José Arreola, a quien siempre consideró un conversador genial. “Su libro La feria es una conversación perfecta”, dijo. Y destacó que tanto Agustín Yánez como Juan Rulfo también lo fueron.

El interés de Montemayor por las lenguas indígenas inició en 1979 con la preparación de una antología sobre cuentistas oaxaqueños. “Al realizar este trabajo, el impacto fue tan determinante que nunca pude despegarme del estudio de las lenguas indígenas”, detalló en su libro Encuentros en Oaxaca. De esta manera, escribió en el prefacio del Diccionario del Tzeltal, es “imposible desligar el conocimiento lingüístico de la cultura que una lengua ilumina. Los idiomas no son mecanismos cuyas partes puedan intercambiarse automáticamente. Cada idioma posee un secreto del mundo y nos enseña a comprenderlo de diferente manera. Imposible entender a la humanidad a partir de un solo idioma. Imposible entender a México así. No podrá respetarse a un ser humano, a un pueblo, a un país, sin que se respete y se reconozca su lengua”.

En su libro La literatura actual en las lenguas indígenas de México, Montemayor escribió acerca de la discriminación idiomática y afirmó que “el náhuatl es un sistema lingüístico tan complejo como el alemán; el maya es un sistema tan complejo como el francés; el zapoteco lo es como el italiano; el purépecha como el griego o el español o el inglés lo son, como el ñahñú y el mazateco”.


MÚSICO Y TENOR

En la música, Montemayor estudió guitarra y dominó algunas obras de Tárrega, Schumann, Scarlatti, Vivaldi y William Byrd.
Ofreció conciertos con la Orquesta Sinfónica de Cuba y en el Bellagio Study and Conference Center de Villa Serbelloni de la Fundación Rockefeller.Perfeccionó sus estudios musicales en la Escuela Superior de Música y en el Conservatorio de Canto de España.
Montemayor grabó los álbumes El último romántico; Canciones napolitanas e italianas y Canciones de María Grever. Como tenor estuvo en la sala Netzahualcóyotl, en la edición X del Festival Cervantino y en la Sala Ollin Yoliztli.
Entre sus principales obras están Guerra en el paraíso, un relato de los hechos violentos vividos en México a principios de los años setenta abordando la figura de Lucio Cabañas; Mal de piedra donde remite a una de las constantes de Parral, su pueblo natal: la minería. Lo mismo que en Minas del retorno, donde rompe con la tradicional novela lineal.


Obras sugeridas:

Las llaves de Urgell (1971) Las armas del viento (1977)
Abril y otras estaciones (1977-1989)
Mal de Piedra (1980)
Minas del retorno (1982)
El alba y otros cuentos (1986)
Guerra en el paraíso (1997)
La tormenta y otras historias (1999)
Las armas del alba (2003)
La Fuga (2007)


Sus últimos libros: La violencia de Estado en México y Las mujeres del alba (2010)
Premios Internacional Juan Rulfo, por su cuento Operativo en el trópico
El Xavier Villaurrutia,
por Las llaves de Urgell
El José Fuentes Mares,
por su libro de poesía Abril y otras estaciones
Colima de narrativa, por Guerra en el paraíso
El segundo premio en el Concurso de Compositores de Ópera de la Sociedad Morales Estéves,
por la obra Encuentro en el ocaso
Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009, campo Literatura y Lingüística.
El escritor Carlos Montemayor falleció la madrugada del 28 de febrero de 2010 a las 3:35 AM a causa de un tumor estomacal.

(Con información de La Crónica, publicado en Universiaonline)




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