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domingo, 13 de junio de 2010

REFORMA INTEGRAL AL BACHILLERATO (RIEMS)





Fotografìa:
Vida Naomi M. Hernández






(REFLEXIÓN)

¿Por qué la necesidad de una Reforma a la Educación Media Superior?


Cierto es que México en la actualidad, al igual que muchos otros países, como nación enfrenta muchos retos y problemáticas en prácticamente casi todos los ámbitos que competen –e interesan- a los gobiernos: situaciones de índole económica y financiera, socioculturales, idiosincráticas e ideológicas, por mencionar sólo algunas; el ámbito educativo no es la excepción por cuanto a la evidenciación de necesidades prioritarias por atender.





Concretamente en este rubro, hoy en día, el Sistema Educativo Nacional se encuentra tratando de implementar enfoques y metodologías que le permitan insertar a la población estudiantil (de los diferentes niveles y subsistemas) dentro del concierto mundial de la educación en el siglo XXI.



Para estos efectos es que, en el año 2009, se creó la REFORMA INTEGRAL DE LA EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR, como el eslabón que hacía falta dentro de las políticas educativas implementadas por la SEP para darle sentido y pertinencia correspondientes al contexto actual de globalización y de planetarización de la educación en pleno siglo XXI, con la finalidad de conformar individuos y ciudadanos analíticos, crítico-reflexivos y conscientes de su entorno.


La Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS) que en los tiempos actuales se está trabajando, es la respuesta a la tendencia que se viene manejando desde la creación-implementación del PROYECTO TUNING (en Europa); posteriormente la OCDE estableció lineamientos al través de la DeSeCo y ya para México se comenzaron a establecer criterios para homogeneizar formas de evaluación por medio de pruebas PISA y ENLACE.




Si en el nivel de Educación Superior ya se estaba trabajando hacia esta vertiente, lógico es que se buscara de igual manera homogeneizar criterios –como se mencionó con antelación- por cuanto a un SISTEMA NACIONAL DE BACHILLERATO, porque existían en nuestro país muchos currículos con perfiles de egreso dispares; con la construcción de un solo currículo, se busca perfilar egresados de educación media superior bajo criterios uniformes.

Sin embargo, ese perfil de egresado bachiller también se encuentra conformado del nuevo enfoque que la educación en nuestro país ha tratado de implementar desde la educación preescolar hasta la superior en las diversas universidades y tecnológicos a lo largo y ancho de la geopolítica nacional: el enfoque por competencias.



Este enfoque –como bien se acota- no es una metodología, como muchos académicos y docentes erróneamente asumen, sino más bien, una herramienta o un medio que integra y encierra dentro de sí, un concepto que, en sus orígenes como tal, se remite a Noah Chomsky para el campo de la Lingüística, se ha venido insertando en toda el área de educación a partir de la Declaración de la UNESCO con los cuatro pilares de la Educación; Philippe Perrenaud la define (y como tal la asumo) como: SABER DESARROLLAR UN CONOCIMIENTO O APRENDIZAJE PARA DAR SOLUCIÓN PRÁCTICA A PROBLEMAS CONCRETOS.


Por otra parte, debemos clarificar qué significa el término enfoque por competencias; éste (como ya se mencionó) es una forma integradora de visualizar el aprendizaje con fines concretos y útiles para los ciudadanos del siglo XXI: Ser entes con espíritu investigativo, integrados a la sociedad, con habilidades y destrezas para utilizarlas TIC’s o TAC’s (Tecnologías de la Información y Comunicación y Tecnologías de Aprendizaje), para ser ciudadanos reflexivos y principalmente, para TOMAR DECISIONES en contextos de la vida personal y profesional.


Por tanto, para poder inducir al profesorado hacia este nuevo enfoque y nueva manera de trabajar los contenidos curriculares por competencias, es que dentro de la RIEMS, se están llevando al cabo talleres y diplomados de competencias docentes, como el que en estos momentos nos encontramos cursando; con respecto de las expectativas que se desprenden del mismo, puedo acotar lo siguiente:
Aprender y consolidar el bagaje ya asumido para poder enriquecer no tan sólo la gestión directiva, sino para adecuar mi proyecto institucional de la escuela y continuar asesorando y capacitando a los profesores bajo el enfoque de formación docente por competencias...



A su vez, para complementar las expectativas ya planteadas, del cúmulo de contenidos a abordar, los que considero se revisarán puntualmente (y a profundidad) son:

* Elaboración de proyectos didácticos por competencias
* Creación de proyectos institucionales con enfoque por competencias
* Conformación del ser social como un ser integral ciudadano del siglo XXI (con enfoque por competencias)



Finalmente, dentro de los efectos positivos que considero se presentarán a partir de la vivencia de todos los docentes y directivos al haber cursado el Diplomado de Competencias Docentes, será el que realmente el cuerpo colegiado –al través de la certificación por competencias- realmente aprenda y asuma como propio el trabajo centrado en el desarrollo de competencias; por ende y bajo la guía de los instructores con excelente capacidad intelectual y humana, se pueda generar un cambio de mentalidad en los compañeros profesores para entender que este enfoque es una forma integral de dotar a los alumnos de capacidades y habilidades para, con la base del conocimiento teórico, saber aplicar el mismo bajo contextos actuales con tomas de decisión humanamente asertivas, pertinentes y útiles para la vida del ciudadano en sociedad.


Sería muy triste y lamentable el que éste fuese un curso más sin mayor trascendencia o aportaciones; lo que resta para cada uno de los docentes y directivos que participamos, es tener la actitud de apertura hacia este nuevo enfoque, con la mentalidad de sabernos generadores del cambio social y educativo que necesita nuestro país en tiempos tan convulsos como los actuales, dando todo cuanto somos y continuando nuestra labor como formadores de conciencias en todos y cada uno de nuestros alumnos, para la construcción –en prospectiva- de escenarios propositivos para el ciudadano mexicano con competencias cívicas, sociales, personales y profesionales en un mundo mejor.




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