Buscar este blog

domingo, 14 de noviembre de 2010

EL CANDADO...

Sin título
(Fotografía de Generodz)


Un candado he puesto
en el pestillo que resguarda mi alma;
un candado pesado aunque hermoso y colorido...
¿la razón de tal circunstancia?
No ha sido otra más que la de tu triste partida.
Y he elegido un candado fuerte
para que con tu recuerdo no pueda abrirse.
Y he decidido que sea lleno de maravillosos colores
porque cada uno de los momentos
que has dejado tras de tí,
se vuelven canto en mi corazón al evocar tu sonrisa.

Un candado he puesto en la puerta de mi corazón;
y sin embargo, he decidido no tirar la llave...
por si alguna vez vuelves,
por si alguna vez recuerdas
cómo mis manos cuidaban tu sueño
y te prodigaban amaneceres infinitos
envueltos en el más profundo de los abrazos.

Un candado he puesto... mas...
¿puedo decirte algo?,
no entristezco, créeme...
porque he sentido una vez más la calidez
de tu mirada que aún recuerda quién soy
y añora nuestra vida tejiendo sueños
y construyendo esperanzas.
Y así tal vez...
ese colorido candado te espere imperturbable
y permanezca impasible,
deseando que un maravilloso día...
lo puedas hacer a un lado,
para poder juntos nuevamente fundirnos
siendo un sólo ser en un sólo corazón.
Publicar un comentario