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miércoles, 17 de noviembre de 2010

En el ocaso... de la vida







En el ocaso... de la vida
(Fotografia: Pedro Arellano Bustos)


Don Joel caminaba con paso resuelto:
escenas de su vida se presentaban en su mente
con rapidez y con deseos de repetirlas vívidamente.

La hojarasca que cubría las banquetas
que tenía que cruzar en la ciudad,
le otorgaba un cierto toque de nostalgia
al paisaje urbano con que se topaba.

Don Joel -fotógrafo de profesión-
regresaba de empeñar su última cámara fotográfica;
Panchito, su nietecito, había enfermado nuevamente
y Gladys, su hija, otra vez había sido despedida del trabajo.

Panchito era un maravilloso niño
cuya condición de insuficiencia renal,
le hacía verse y asumirse como un niño
un tanto débil y menos alegre que los demás.

Y don Joel, taciturno y cabizbajo,
repasaba una y otra vez,
la manera de recuperar lo único que
conservaba de su amado equipo de trabajo;
ya lo había hecho en otras ocasiones mas...
las tres últimas, había sido imposible
recuperar sus pertenencias.

Sin embargo, una decidida sonrisa invadió
su afable rostro surcado por la experiencia:
"aunque estoy en el otoño de mi vida... -pensó-
me siento como un otoño en primavera,
porque Panchito me necesita...".

Y de esa forma, el amoroso abuelo, 
siguió su resuelta caminata,
ideando la estrategia para por ahora,
trabajar con su amigo Goyo,
en lo que juntaba el total del dinero
para recuperar a su amada compañera de cien mil batallas:
su vieja pero maravillosa cámara fotográfica.





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