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martes, 28 de diciembre de 2010

28 de diciembre: "Inocente palomita que te dejaste engañar..."


Guerras Saudaveis
(Fotografía: Alexandre Hideki)

En México cada año, los días 28 del mes de diciembre, tenemos una tradición alegre y simpática aunque no muy grata para todos: la celebración del día de los Inocentes.

Aunque a decir verdad, en la realidad, ni tan santos ni tan inocentes.

Sabemos que los orígenes de esta costumbre datan desde los tiempos del rey Herodes, cuando realizó precisamente la matanza de los niños inocentes (santos inocentes) tratando de localizar al Niñito Jesús para eliminarlo de la faz de la tierra.

Para la tradición cultural mexicana, no se sabe a ciencia cierta cómo es que se trocó en esta costumbre sociocultural aún arraigada entre nuestra gente. Pero decíamos que aunque, en origen simpática porque pone a prueba el ingenio del mexicano para engañar y a su vez, para no dejarse engañar, no suele ser muy bien vista o recibida por todos.

¿Por qué?...
Bueno, porque mucha gente gusta de hacer bromas sumamente pesadas, al grado de ser rallanas en el mal gusto, como por ejemplo, decirle a alguien que le preste dinero y que al otro día se lo pagará. Aquí, "el chiste" es que la persona a quien se le pide ese dinero (o el objeto o el favor que sea) de manera ingenua o inocente, confía en la honestidad y buena voluntad de la persona que lo solicita en cuestión y acepta gustoso. 
Pero... por aquí, el incauto entrega el dinero o el bien solicitado y la persona que lo recibe, de manera burlona le canta casi gritando: "¡Inocente palomita que te dejaste engañar, que en 28 de diciembre ni en los Santos has de confiar!"... 
Aunque la frase más usual es también aquella que dice: "¡Inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día nada se debe prestar!"...

E inmediatamente, quien ha sido víctima de "la broma", con expresión de "¡cómo fuí a caer!" se da cuenta de que la persona actuó de muy mala fé y lo engañó amparándose en que es 28 de diciembre, sorprendiendo "a un inocente", pues no le devolverá lo que le pidió en préstamo.

Sin embargo, afortunadamente la gente abusiva no es mucha ya; hay quienes sí hacen bromas pero no a tal extremo. Y si las llegan a hacer, antes de consumarla, son consumidos ellos mismos por la risa (y el remordimiento, en realidad) de estar engañando a un amigo o familiar y antes de que la persona acepte la petición, se disculpa diciendo que era una broma "por el día de los inocentes".

Es una tradición que, como todas las cosas, en realidad es simpática eingeniosa porque se trata más bien, de que no se olvide lo que significa la fecha y por tanto, no se caiga en la broma o embrollo que se nos quiera imponer.

Así que... si algún 28 de diciembre, te ofrecen algo muy importante en tu vida ya se trate de trabajo o incluso, de alguna propuesta sentimental o amorosa, mejor diplomáticamente, solicita a tu interlocutor que lo dejen para el día siguiente... Así sabrán si era algo en serio o si en realidad, era una consecuencia más del "día de los inocentes".



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