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lunes, 21 de febrero de 2011

VIAJERO...


VIAJERO
(Fotografía de Javier Hidalgo)

Como cada día, mis amigas y yo,
veíamos pasar el tren antes de ir a la escuela;
era normal observar a la gente que
colgada, trepada, escondida o quién sabe de dónde,
salía correteando a la enorme y veloz máquina
para tratar de subirse aún con el riesgo de caerse.

Siempre era igual.
Siempre.
Y más que acostumbradas a eso, estábamos...

Sin embargo, esa mañana en que decidimos
no ir a la escuela (como muchas otras veces, realmente)
nos llamó mucho la atención ver a un muchacho
así... como si nada...
felíz y sonriente, en una de las ventanillas
del grafiteado vagón.

Nos gustó verlo y nos impresionó... ¡muchísimo!
Porque, a diferencia de todos los demás
-que eran nuestros acompañantes de todos los días-
él se veía tranquilo,
sereno...
contento... muy contento
como disfrutando cada instante de vida
y cada bocanada de aire que le llegaba a los pulmones.

Iba muy "fresa" y moderno...
¡cosa super extraña para ser un ilegal o inmigrante
como todos los demás con los que nos topábamos
todos los días, corriendo y tratando de subirse a los vagones
a los que siempre les decíamos adiós entre sonrisas y gestos amigables!

Pero él era diferente;
totalmente diferente.
Hasta parecía parte de la decoración de un vagón super padre
lleno de graffitis que le combinaban con la ropa que llevaba
y con las gafas tan "cool" que tenía puestas.

¡Nos fascinó verlo...!  ¡En serio!
De hecho, cuando pasó por donde estábamos nosotras,
no pudimos sino gritarle al paso y aventarle besos
y aplausos con alegres porras deseándole buena suerte
dondequiera que lo llevara ése rápido tren.

Quisimos tomarle una foto...
pero por azares del destino,
ninguna tenía celular...
¡Cómo fue posible
que nadie lo llevara ese día!

Sin embargo, jamás olvidaremos mis amigas ni yo,
ésta fabulosa escena:
la de un muchacho con alegre rostro
y contento, muy contento... ¡felíz diría yo!
al encuentro con su destino (o lo que creemos sería su destino).

¡Buen viaje, amigo...!
¡Que Dios te lleve con bien a donde sea que vayas
para que eternamente,
sigas siendo ese felíz viajero que conocimos!
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