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domingo, 26 de junio de 2011

UNA PEQUEÑA Y DURMIENTE QUINCEAÑERA... (Dedicado a mi dulce Vidita, hoy en sus primeros quince años de bendecida y amorosa existencia)







QUINCEANERA SLEEPYHEAD
(Galería fotográfica de John Corney)





Me enternecía la escena que desde hace años,
veía y atesoraba en mi mente:
una dulce chiquita durmiendo plácidamente
mientras soñaba, vestida como hermosa quinceañera.

Uno tras otro año,
para mí era habitual el, de vez en vez,
ver a la pequeña niña así...
soñando y riendo, jugando y anhelando.

De repente...
sin saber cómo o cuándo
y más instantáneo aún
que un abrir y cerrar de ojos,
me dí cuenta de que no era ya una pequeña niña.

La chiquita de antaño,
se había convertido ya en casi una jovencita...

Sus añorados juegos de ser una princesa
e incluso, una futura mujercita
se habían quedado de lado,
porque ahora, precisamente en un día como hoy,
estaba a punto de ser una dulce quinceañera.

Sí...
Mi pequeña nenita, era ya, toda una adolescente;
una jovencita linda que de a poco,
comenzaría a cambiar los peluches
(porque las muñecas desde hacía algún tiempo
no eran más sus compañeras de cantos y dulces risas)
por anhelos más cercanos a las pequeñas y hermosas
cosas de su tierno e inocente corazón.

Mi dulce nena...
mi amada Vidita,
hoy en tu día, mi amor,
deseo que la vida misma que encierra
tu bellísimo nombre,
la vayas construyendo y cimentando
con los amorosos ejemplos de tus amados abuelitos
y por los juegos y travesuras de tu querido hermanito.

Que todas las muestras de amor y de cariño
que gracias a Dios, has recibido todavía
hasta hace algunos minutos, chiquita,
te sean dadas acompañadas de múltiples bendiciones
y de amorosos buenos deseos
para que sigas tratando de ser mejor persona día a día.

Que sigas siendo dulce y cariñosa,
pero también responsable y dedicada, mi nenita...
llenado tu corazón noble de sentimientos de bondad y generosidad
para con toda la gente que con tanto cariño,
te dedica unas palabras o te abraza a su pecho cálido.

Que sean tus primeros quince años, chiquita...
en todo el trayecto de tu maravillosa existencia,
para que ésa princesita de antaño,
soñando recostada en su camita color de rosa
sea la simiente que dé a tu vida,
todo el cúmulo de cosas buenas y ejemplos valiosos
para llegar a ser una mujercita felíz y plena,
pero agradecida y humilde, la cual lleve
por siempre en su corazón,
el amor incondicional
de esta mujer que te dió la vida
y que te adora por sobre todas las cosas.




¡FELÍZ CUMPLEAÑOS, VIDITA!
Con todo mi amor por siempre...
Mamá



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