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viernes, 23 de septiembre de 2011

¡Es la "gran calabaza", Carlitos!...


DARWIN HATTE RECHT
Fotografía de Kurt Laitenberger

Cuando era niña, era normal para mi vida de todos los días,
el pensar que formaba parte de una divertida y genial
pandilla de niños a los cuales, solía ver yo en la televisión
o en las tiras cómicas que mis papás nos compraban.

Me refiero, al grupo de amigos de CHARLIE BROWN
o, como aquí en México le conocíamos todos los niños
de esa época: "Carlitos y su pandilla".

¡Me encantaba esa caricatura!

Carlitos, Lino (o Linus, como lo prefieran),
Lucy, Sally, Frankie, Patty Pecas, Marcia, 
el inolvidable Snoopy y hasta el silente Emilio*,
el pequeño pajarito que les acompañaba,
era todo el grupo de inolvidables personajes
que también eran mis compañeros de fantasías infantiles.


Recuerdo perfectamente que uno de los capítulos
que más me gustó, fué precisamente 
el de "LA GRAN CABALAZA"
donde Carlitos
(o Charlie Brown, como gusten)...
pasaba prácticamente la noche en vela
esperando el día de Halloween 
(que para nosotros en México, 
-aunque no lo celebramos como tal
porque no forma parte de nuestras fiestas tradicionales,
sí se tiene conocimiento de esta fiesta norteamericana-
vendría a ser la parte de identidad nacional
con los tradicionales "Días de Muertos")
y principalmente, para que pudiera ver a ese personaje
que tanto le causaba admiración y cierta conmoción:
"El Señor Calabaza" (o "la gran calabaza", como lo mencionaba).


Así que hoy, cuando ví este hermosa y magnífica fotografía
de Kurt Laitenberger... 
¡no pude sino inmediatamente relacionarla con esa fabulosa
tira cómica y con esta situación del día de la cabalaza!
Me fascinó esta imagen tan llena de colorido y de viveza...
¡porque jamás en mi vida había visto tantas calabazas
y de tantos colores y formas distintas juntas!


Sinceramente...
Creo que ni el mismo Carlitos se imaginó alguna vez
ver reunidas todas estas calabazas:
grandes, pequeñas, chiquitas,
rojas, violáceos y hasta obscuras pardeando en naranjas ocres...
¡vamos hasta en formas inimaginables hasta para el mismo Darwin!


Por esa misma razón, 
también me parece sumamente atinado el título de la imagen
(y relacionándolo directamente con mi nota acerca de Charlie Brown)
porque es muy cierto:
DARWIN TENÍA RAZÓN: ninguna es igual y todas 
-aunque genéticamente iguales (o casi)-
son realmente distintas y de mil formas diferentes.

Las personas somos también así.


Y creo que el buen Carlitos, también tenía razón:
¡La gran calabaza era algo monumental 
y que merecía atención aparte!


Pero bueno...
(Y ahora estoy haciendo uso de una mis muletillas favoritas)
estas letras que hoy comparto con todos
simplemente obedecen a ese recuerdo tan añorado
de mi niñez en aquéllos años de felíz vida,
sin complicaciones, 
sin prisas o estresantes circunstancias...
donde esperar a que llegara "la gran calabaza",
era otro motivo más, 
para seguir viendo los infaltables capítulos de esta caricatura
que mucho me gustaba: CARLITOS Y SU PANDILLA.

Fotografía: GOOGLE IMÁGENES

* Éste es CHARLIE BROWN y todos
sus amigos; es a quien me refiero en
este pequeño escrito dedicado
a las calabazas que me recuerdan
algunos de los mejores años de mi niñez.
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