Buscar este blog

domingo, 23 de diciembre de 2012

¡FELÍZ NAVIDAD PARA TODOS!...





SERIE:
CHRISTMAS TREE
¡FELÍZ NAVIDAD 2012!

Galería de fotos de 
Delia Hernández Miranda




Que sea un tiempo de esperanza,
que sea un tiempo de paz
y de dicha en todos los corazones 
y los hogares de todo el mundo.

El mañana...
no sabremos a ciencia cierta
cómo será; sin embargo,
si hay fé y esperanza en la posibilidad
de la grandeza de la humanidad,
entonces siempre será una hermosa Navidad.

¡FELICIDADES!



lunes, 17 de diciembre de 2012

Aquéllos muros pedregosos...




Fotografía: GOOGLE IMÁGENES



Aquéllos muros pedregosos
que mil y un historias tienen dentro de sí,
hablan susurros callados,
voces de tierra
y sueños de adobe
donde la crisálida se tornó en primavera breve y fugaz.

Aquéllos muros pedregosos,
una y mil veces más
harán de la vida un cantar épico
donde los suspiros alguna vez puedan materializarse
en voces de amor y de pasión
donde en alguna irrepetible ocasión
fueran furtivos e inolvidables quebrantos...



domingo, 16 de diciembre de 2012

A night in Ibiza...




IBIZA
Fotografía: GOOGLE IMÁGENES



I never imagine
what an experience in a magical place.

Thoughts...
Dreams...
Hope and faith.

Every kind of good things
'cause I was in that special and magical island
in the blue and deep mediterranean waters.

And I was so happy
and so beloved...

And now I don't care if Ibiza was only in my dreams,
because I was very blessed and joyful.
The reason?
I could go to Ibiza
live fully and regardless
...If I only dreaming.

I was in Ibiza...
Just that!



martes, 11 de diciembre de 2012

SIETE SILLAS AL EXILIO... (Texto inspirado en una fotografía de SAÚL LANDELL)...



Siete sillas al exilio...

¿Qué significaba esa imagen tan vívida pero tan cruda
a los ojos del hombre y más aún, ante el trémulo corazón?

El consejo de ancianos había predicho que,
si siete sillas quedaban vacías,
el resto de los pobladores del ancentral lugar,
quedaríanse sin presente y, por ende,
sin futuro alguno para elucubrar sueños
o morir en la esperanza de algún día alcanzarlos.

Nuevamente la imagen sobrecogedora
invadió la mente y los corazones de todos cuantos ahí,
reunidos, se encontraban.

El exilio del alma y del ser llegó...
sin avisar y dejándolos sin presente
y sin mañana de tajo.

Así.

Sin más.

Los siete pecados
se encontraban ahí entre todos...
ése era el terrible significado de las siete sillas vacías,
como vacío estaba el espíritu del hombre
cuya soberbia, lujuria, gula, avaricia, ira, pereza y envidia
se habían apoderado del tiempo y de la fé en el hombre mismo.

Los pobladores comenzaron a abrazarse unos a otros...
si habían de fenecer, que el fin de su existencia les tomase así...
abrazados, con la poca calidez y esperanza que les quedaba
pero con fé en el abrazo protector que pronto les daría descanso eterno,
por la sentencia divina que, a fuerza de sentirse omnipotentes,
había de cumplirse tristemente para toda la humanidad.

Sin presente no hay futuro...
y sin futuro, la vida no sería más.




VISITA LA GALERÍA DE SAÚL LANDELL EN FLICKR:
http://www.flickr.com/photos/saul_landell/


lunes, 10 de diciembre de 2012

Tras de tus silentes pasos...




Fotografía:
Alexandre Hideki


Como cada nuevo día
estoy pensando en tí.

No hay forma, ni modo
-aún intentándolo todo una vez más-
de apartar cada pequeño instante vivido
(e incluso, no vivido en verdad...)
de dejar de tenerte presente
en mi aliento,
en mis manos anhelantes
y en mi pecho amoroso.

Como cada nuevo y maravilloso día,
la mirada se va tras de tus silentes pasos...
aqúellos que nunca más habré de escuchar
porque al voltear junto a mí,
la realidad
(y el sentido común)
me hacen saber que como siempre,
tú no estás.

Como cada nuevo día
(no importando si sea un día de luz
o se convirtiese en un día de sombras)
estoy -e inevitablemente estaré-
pensando en tí...
y deseando que suceda
lo que sé,
jamás habrá de ser.




jueves, 29 de noviembre de 2012

Por un tiempo, sin imágenes...



Por un tiempo, creo,
no podré subir imágenes ya que he excedido el límite de mi álbum Picasa.

Mmm, menudo problema; creí que con eliminar álbumes o fotos, 
el problema se resolvía.
Pero no.
Según lo que he leído es que sí elimino las imágenes pero directamente del disco duro de mi máquina... mas, también se elimina el demás contenido, es decir, según entiendo, mis entradas del blog.

En realidad, no sé bien el cómo para resolver esto; bueno sí... debo (asumo) pagar el correspondiente costo para la extensión de la capacidad por cuanto a las fotos.

Pero bueno...
Por el momento, dejo un saludo para todos, en lo que pienso de qué manera no hacer tan monótono el ustedes puedan leer mis letras.

¿Sinceramente?
Creo que las imágenes nos las creamos a partir de lo que construyamos personalmente cada uno de nosotros en nuestra mente, visualizando cada palabra, cada letra... cada vivencia.
No sé.

Mas, siempre me ha gustado reforzar las palabras gráficamente.
Pero ya.

Veremos qué pasa, ¿si?

Fotografía:
Google Imágenes


miércoles, 21 de noviembre de 2012

The rain song... (Fotografía de Stella S.)




RAIN SONG
Galería fotográfica de Stella S.




Big tears on my face,
a thousand drops in the flying hair;
many rivers of my deep pain...
and a lot of missed kisses under the rain.

I miss you, my love,
And I'm missing you, again...


domingo, 18 de noviembre de 2012

La puerta azul...




CHEFCHAOUEN
Fotografía de Reibai



De un intenso y profundo azul
es que estaba pintada la puerta aquella.

De un intenso y azul profundo,
como la infinitud de la existencia...
de la permanencia misma
del sentimiento,
de la sensación,
de la emoción
y de la vida misma
ante la inefable razón...

De un intenso y profundo azul
-hasta que tenga que ser
y por mucha que no se deseara
ni por mucho que la humanidad
cambie o deje de querer ser
o deje de querer sentir
incluso, de percibir...
es que seguirá,
inevitablemente,
pintada la puerta aquélla.


sábado, 17 de noviembre de 2012

"El gallo de piedra"...




PESCOCOSTANZO
-Il gallo di pietra-

Fotografía de Andrea Di Florio



Caminando (y con mucho apetito,
para ser del todo honestos) 
llegamos a ese hermoso sitio
tan delicado como inesperado.

Realmente no me hubiese nunca
imaginado que, tan cansados como estábamos,
hubiéramos podido llegar a tan peculiar lugar.

Desde el nombre del ristorante 
(como dicen los italianos)
hasta la delicada ornamentación
con delicadas flores de aroma dulce y nostálgico...
hasta los platillos tan exquisitos
que pudimos disfrutar.

¡Todo, en verdad!

Y finalmente,
después de una obligada
(pero muy exquisita, sinceramente hablando)
comida en ese pequeño y especial restaurante...
tuvimos que retomar el camino de regreso,
ya que los demás compañeros de la excursión
seguramente ya estarían esperando en el autobús.

Este tipo de viajes en grupo
a veces suelen tornarse engorrosos:
nadie puede ir a su propio ritmo
porque los horarios son terribles e inclementes.

Sin embargo, 
para nuestra fortuna en ese día
tan bello como fortuito,
todo estuvo a nuestro favor
y nos permitió disfrutar de una opípara
y suculenta comida al estilo italiano
(y por muy pocos euros... ¡increíble!
y con un sabor que...
¡mamma mía! Jajajajaj...
Jamás olvidaremos)
antes de tener que llegar a nuestro obligado destino.

Finalmente,
"El gallo de piedra"
-"Il gallo di pietra"-...
fué lo mejor que se nos pudo atravesar
en ese día tan venturoso como increíble.

¡Qué delicia... sí, señor!







jueves, 15 de noviembre de 2012

SALOMÉ... (Fotografía de Fano Quiriego)




Salomé
Fotografía de Fano Quiriego



Salomé y su profunda mirada...
-la mirada que aún hoy día,
me acompaña a cada momento 
y a cada instante de mi vida-.

Una y otra vez
(y en verdad, 
de forma recurrente)
ésa triste mirada
me sigue los pasos...
sí,
desde aquél viaje de adolescencia
que nunca he podido olvidar.

Remordimiento a morir...

Eso es lo que acompañó mi triste viaje de retorno
del lugar aquél donde me encontraba.
Y recuerdo bien las cosas:
Llegamos todos juntos, expectantes y sumamente emocionados;
era la primera vez que hacíamos un viaje con los misioneros
y los maestros de la escuela.

¡Era increíble pensar en que iríamos como a una aventura
sin que estuvieran nuestros padres ni nuestros odiosos hermanos
como para regañarnos por todo!

¡Al fin haríamos algo diferente y divertido
como ayudar a los "pobres"!

Qué equivocados estábamos...
 o cuando menos,
qué equivocada yo estaba.

Desde que llegamos
una sensación de desolación y de infinito vacío
fué lo que se anidó en mi estómago 
(honestamente)
pero, principalmente,
en mi corazón.

Algunos de mis compañeros
comenzaron a reclamar a los maestros
y a los misioneros, con caras de asco y de incredulidad
por haber aceptado "ésa locura" de ir con los pobres;
¡cuánta estupidez y cuánta pobreza en el corazón!

Los misioneros, los maestros
y la gente del lugar,
les recriminaban duramente con la mirada
aquéllas actitudes tan absurdas y egoístas:
se asqueaban de que había tierra...
de que los niños se acercaban sonrientes
y que, con las manitas sucias y llenas de costras de lodo
ya seco por la falta de agua,
deseaban saludarlos y hacerles sentir como en casa.

Todo eso les molestó y les indignó.

Y a mí también.
Pero no porque hubiesen querido acercarse
amigable e inocentemente aquéllos niños tan bonitos
como dulces y juguetones. No.
Lo que a mí me indignó era la falta de sensibilidad
de todos mis -en aquellos días- amigos desde la niñez.

Y me dió coraje.
Y me dió vergüenza formar parte del grupo de personas
que se hacían a un lado cada que un pequeño niño
intentaba abrazarlos o tomarlos de la mano.

Y, entre todos ellos,
estaba Salomé.
Sí, la pequeña y seria niña de los ojos enormes
y mirada profunda...
como profundos y eternos,
serían los remordimientos que me llevaría 
(y para siempre)
por quizá, haberme acobardado en un primer instante
y no tomarla entre mis brazos a ella
o a cualquiera de los otros niños del lugar.

Pero, me llené de valor
y al otro día, desde que me levanté,
no me importó que los demás me vieran mal
o que incluso, dejaran de hablarme y me ignoraran.
Me integré a los misioneros y a los maestros;
ayudé a preparar lo que jamás en casa
me había interesado hacer o aprender...
preparé algunos desayunos y hasta les dí en la boquita
de comer a los más chiquititos,
entre los que estaban, los hermanitos de Salomé.

Y ya...
el tiempo pasó y,
afortunadamente para mis examigos
(y tristemente para mí)
nos tuvimos que regresar.
Y aunque quise ganarme la confianza de Salomé,
ella no olvidó el primer rechazo que le hice...
y nunca quiso volver a acercarse a mí,
viéndome así...
seria,
inquisitiva,
desconfiada...
dura y a la expectativa
a pesar de su corta edad.

Y por eso, tengo grabada la mirada de la pequeña Salomé
en la mente, en mis recuerdos, 
en mi espíritu y más que nada,
en mi corazón arrepentido.

Pero gracias a ella es que ahora soy lo que soy.
Ella definió mi vida y mi sendero
porque ahora dedico mis afanes a ayudar
a cuantos puedo y me lo permiten...
¿y....?
¿Salomé?...

¿Qué fué de la pequeña de la dura mirada?

No lo sé, mas...
desearía vehementemente poder saberlo,
para quizá hacer algo por ella o por los suyos mas...
a pesar de buscarla, jamás pude dar con ella
o con alguien de su familia.

Así que Salomé siempre está presente
en mi vida, en mis recuerdos...
y terriblemente,
en mis remordimientos aún.