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jueves, 17 de mayo de 2012

La inesperada muerte de Carlos Fuentes...




CARLOS FUENTES 
1928-2012

Fotografía cortesía de ANIMALPOLÍTICO.COM




El maestro Carlos Fuentes murió.

Tranquila... con los audífonos colocados y dormitando a ratos, venía en autobús -precisamente de la ciudad de México- cuando el servicio de alertas del teléfono móvil, me dió a conocer la noticia.

Que alguien fallezca, por muy triste que esto resulte para familiares y amigos, es cosa de todos los días. Cruel... sí; totalmente verdadero, también.

Sin embargo, cuando alguien connotado muere y más allá de eso, cuando su muerte no ha sido prevista a cortísimo plazo ni mucho menos anunciada... esto cambia el cariz de las cosas.

Y eso es lo que ahora afecta y conmociona: que nadie esperaba que este ciudadano del mundo, el gran cosmopolita universal don Carlos Fuentes, muriera así. 
De repente.
Sin más ni más... habiendo recibido un galardón más tan sólo un día antes. Sin siquiera dar algún atisbo de prevención o de cautela ante lo inevitable.

Retomo, para ilustrar mis sencillas letras y sin mayor importancia que no sea la de externar mis propias cavilaciones, esta imagen de un buen artículo que leí en línea del portal de noticias animalpolitico.com; me pareció adecuada la cita, porque bien cierto es: todos sabemos que algún día vendrá, mas ninguno de nosotros sabe qué cosa es en realidad (parafraseo mío, por supuesto).

Me vienen a la mente mil y un escenas como salidas de algunos de los fragmentos leídos por mí, en lo poco que conozco de su obra.

Porque he de reconocer que, ahora, tanto expertos como neófitos; especialistas en literatura, en análisis sociohistórico e incluso Diplomacia, tienen comentarios, citas, recuerdos, anécdotas o anhelos de haber -quizá un buen día de Dios- tenido la posibilidad de conocerlo o interactuar con él.

Evidentemente, yo no tuve esa pequeña circunstancia en mi vida; jamás lo ví, ni siquiera de lejos.

Sin embargo, conocí por vez primera sus letras al través de una lectura distinta y extraña -en su momento para mí- con una narrativa que también me era desconocida: la de la segunda persona en singular.

Anteriormente a la lectura de AURA (porque a esa pequeña pero maravillosa obra me estoy refiriendo) no había yo tomado conciencia -en mis años universitarios- de la diferencia de una prosa en primera y tercera persona, de lo que no es (no era, más bien y mejor dicho) usual en mí advertir frente a la narrativa en segunda persona... esto es, tú haces, tú dices, tú caminas, tú sufres y tú mueres o lloras.

Y eso es lo que a mis iletrados ojos se queda de absolutamente todo el legado del gran escritor, novelista, ensayista, diplomático y ciudadano universal... porque para mí, esta prosa tan suya y tan mía (y de todos los lectores en el momento de asumir su muerte) se queda.

Ahora todos serán expertos en su vida y su obra; vamos... hasta críticos de su postura sociopolítica ante circunstancias de la vida nacional siendo incluso, Excelentísimo Embajador de nuestro país ante la República de Francia.
Hasta quienes en su vida habían sabido de su existencia, habrán de hacer comentarios e incluso, recomendaciones literarias. En fin.

Mas lo realmente valioso de toda esta inesperada circunstancia, es la dinámica de hacer presente la lectura de la obra tan vasta de Carlos Fuentes en la vida no únicamente de nosotros, los mexicanos, sino en la lectura de la literatura hispanoamericana contemporánea hoy en día.

Una frase que me agradó también, es la que leí en otro artículo también recomendable e interesante: CARLOS FUENTES, REINVENTOR DE AMÉRICA, misma que pude advertir en la lectura de una nota publicada en días pasados en el periódico en línea EL POLÍTICO.COM -cuyo enlace se encuentra al calce, como otros más que considero interesantes para su lectura y revisión-.

Me gustó por la manera en que, en el mencionado texto, se alude a la aportación de Carlos Fuentes en la visión nacionalista que tenemos (a partir de su obra) de nuestra propia identidad como país y como estado-nación.

Pero bueno...

Deseo únicamente, hacer conocidas mis introspecciones ante la inesperada muerte de un gran maestro de las letras y la diplomacia: Don Carlos Fuentes.

Descanse en paz.




LECTURAS Y ENLACES TOTALMENTE RECOMENDABLES ACERCA DE SU VIDA, SU OBRA Y SU LEGADO LITERARIO, HISTÓRICO Y SOCIAL:





HOMENAJES FOTOGRÁFICOS:




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