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sábado, 7 de julio de 2012

Una mujer, un hombre... (fotografía de eLLe Photography)




One woman one man
Fotografía de eLLe Photography


La atmósfera incierta
provocaba más de un pensamiento ajeno...

¿Ajeno?
Sí...
A la realidad de lo que tenía que ser
y de lo que no debía jamás suceder.

Una mujer.
Un hombre...
Una sola noche.

La casualidad había sido definitoria;
nunca se hubiesen imaginado estar ahí,
los dos... 
deseando no existiese nada más que 
esa noche,
ese lugar
y ese breve espacio suyo...
solamente suyo
y únicamente de los dos
por ese inesperado instante.

Dos vidas en paralelo;
dos historias particulares y diferentes
como perfectamente distantes.

Seres, 
rostros,
amores y corazones
en vilo por lo que no tenía que ser.

Sin embargo...
¿cómo afrontar la casual circunstancia?

Los dos ahí;
un hombre,
una mujer 
y todo un mundo por descubrir
en el sabor prohibido de unos labios
o en la calidez de dos cuerpos desnudos
en alma y en vida...
para fusionarse en una entrega efímera
pero anheladamente infinita.

Una mujer,
un hombre.

Una historia por definirse
en unos escurridizos minutos.

La certidumbre volvió 
y la prudente calma nuevamente se apoderó de ellos.

La mujer se fué
y el hombre sonrió con cierta tristeza.

¿Verse de nuevo?...
No... imposible.

Mas el recuerdo de aquella noche
sería atesorado por siempre
en los furtivos corazones de dos,
que silentes como ladrones...
se dejaron robar el aliento al unísono.









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