Buscar este blog

lunes, 25 de noviembre de 2013

La importancia de seguir siendo seres perceptivos y sensoriales...





Fotografía:
National Geographic Photos
(Google Imágenes)




¿QUÉ ES MÁS VÁLIDO, FUNCIONAL Y ADECUADO... 
LA CONVIVENCIA DIRECTA, CARA A CARA 
O LA SOCIALIZACIÓN AL TRAVÉS DE 
UNA HERRAMIENTA TECNOLÓGICA 
PARA INTERACTUAR CON LOS DEMÁS, 
NO IMPORTANDO EL QUE, NI SIQUIERA, 
LAS PERSONAS SE CONOZCAN ENTRE SÍ?...



Redes Sociales 
y su implícita presencia en el real cotidiano de nuestros días


Una de las pasiones en mi vida es dar clases y trabajar en la escuela a la que, desde hace veinte años, pertenezco como parte del grupo de trabajo académico; sí... yo soy docente y trabajo con adolescentes en plena efervescencia.
Precisamente hoy, en clase, surgió un cuestionamiento (al parecer y en mi percepción), que se dejó como pregunta al aire, al hablar de la utilización de las redes sociales como elemento que permitiese -o no y en qué medida- la exteriorización de la personalidad como posibilidad de medio de relación o interacción entre las personas:

¿Es más importante (o más benéfico) para el hombre, el uso de las redes sociales como medio de interacción como parte ya habitual en lo cotidiano de su vida, en lugar de la convivencia cara a cara dentro del proceso natural y humano de socialización con el entorno, con las demás personas y con todo lo que nos rodea?...

Y esta pregunta surgió cuando algunos de los muchachos, comentaban que veían algo muy positivo en la existencia y utilización de las redes sociales para que personas a las que quizá, de forma directa, se les dificulta el entablar una conversación o hacer del conocimiento de los demás sus pensamientos u opiniones y, al través del uso de las redes sociales, se pueden proyectar como seres extrovertidos sin que se cohiban ante los demás, al momento de hacer del conocimiento público sus opiniones o pensamientos.

Ciertamente, siendo todos seres vivos que, a partir la experiencia sensorial y de percepción, vamos acumulando datos que nos brindan una manera muy particular de, primero, relacionarnos con el entorno y, segundo, de interactuar con todas las demás personas, lo más elemental y básico es que consideremos que, la intromisión en nuestra vida de la tecnología -en este caso, las redes sociales como tales- no debe rebasar el uso que, dependiendo nuestra necesidad de trabajo u objetivo que se persiga, se dé a la red social o la web en donde participemos pasiva o muy activamente.
En efecto, el hecho de que existan las redes sociales sin que afecten el curso natural de nuestras vidas, es algo que no debe perderse de vista.

Básicamente, ésa es la cuestión vital a tratar de analizar: no podemos dejar de ser lo que, acorde a nuestra naturaleza, se nos es permitido y dado como parte de la manera en que funcionamos en sociedad: a partir de la convivencia frente a frente, cara a cara... a partir de la interacción directa y basada en nuestra percepción y también por medio de nuestros sentidos.

En efecto, somos seres perceptivos y sensoriales y es así como, seguiremos viviendo y funcionando -por decirlo de alguna manera-.
No podemos cambiar la realidad de las cosas: las relaciones "virtuales" (en cualesquiera de sus circunstancias) y las amistades intangibles, aunque ciertamente sí se pueden lograr, jamás lograrán equipararse con la experiencia vivencial de disfrutar del olor de los libros al pasar las hojas...
Del gozar de la expresión en el rostro de la sonrisa de un niño o los ojos de admiración de cualquier persona al recibir una noticia inesperada o incluso, un regalo sorpresa... ¡Nunca, en verdad!

Es por ello que, independientemente de que la modernidad haga que nuestras vidas, día a día, sean mucho más tecnologizadas, jamás debemos olvidar el que lo realmente importante en nuestra existencia, es el hecho de que somos por naturaleza, seres sociales que requieren de la convivencia, de la interacción y de las múltiples posibilidades de relacionarnos con nuestro contexto, con las manifestaciones de nuestra cultura, de nuestro pueblo...
De no dejar de ser lo que por esencia, como seres humanos somos y seguiremos siendo: seres perceptivos y que, al través de nuestros sentidos, vivimos y disfrutamos la maravillosa circunstancia de aprender y de intentar ser, mejores personas a cada momento y a cada instante, evidenciándolo en una mirada, en una sonrisa... en todo lo que nos signa y nos hace vivir intensamente.


Publicar un comentario