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jueves, 31 de octubre de 2013

El espejo del Otoño...




Fotografía:
National Geographic Photos

(Google Imágenes)





Al final del día,
cuando el otoño se percibe 
entre las manos,
los surcos que el mismo sol hace
al caer la tarde,
se hacen sentir 
como la cálida mirada
del Todopoderoso 
sobre nuestros corazones.

El espejo del Otoño 
se siente ya 
y se hace parte de nosotros...
tal cual las hojas de los árboles 
al caer
con el vaivén de los aires 
meciendo ramas, pensamientos 
y vidas al interior.





lunes, 28 de octubre de 2013

El último viaje...






Fotografía:
National Geographic Photos
(Google Imágenes)





La calidez de las aguas acariciaba todo cuanto tocaba.

Pies...
piel...
manos...
todo, menos el corazón 
de quien ahí se mantenía impávido
ante la belleza del atardecer 
frente a sus ojos.

Finalmente,
y a pesar de no haberlo querido así,
el ser amado...
a quien jamás debió haber anhelado,
había dado la temida vuelta hacia el adiós rotundo.

Nunca podía haber imaginado
lo contundente del vacío al interior.
Jamás.

Estaba equivocado...
Siempre lo estuvo para su infortunio.
Y lamentablemente
hay cosas,
situaciones,
decisiones,
palabras y sentencias
que quizá jamás se deben decir
ni mucho menos desear o pensar...

El corazón ciertamente sabe de estas cosas;
sin embargo, pareciera que,
el individuo dueño de tal máquina de sentimientos
no.
Y ni siquiera pudo ser capaz de percatarse
de ello al grado de, 
perderlo todo y para siempre.

Sí...
El último viaje era ya algo impostergable.
Totalmente tangible y próximo...
tan próximo que, 
por más que hubiese deseado no hacerlo,
era más que evidente que no se podría evitar.

Y muy probablemente...
en otros lugares de otras tierras más lejanas,
quizá hasta más allá de ultramar,
pudiese haber clemencia para la impotencia infinita
de saberse solo y para el resto de su minúscula existencia.

El último viaje iniciaba de a poco...
en lo que los últimos pasos sobre la cálida arena,
se posaban uno tras de otro
sobre lo incierto de la tibieza de las aguas
que invitaban a adentrarse más y más,
haciendo que los titubeos y quebrantos
-al unísono con los latidos cada vez más acelerados-
del dueño de los pasos que, 
determinantemente,
se sumían cada vez más y más,
desapareciesen por completo
acompañando a ese cuerpo 
con restos de un silente aliento
de quien ya no deseaba ser más.



viernes, 11 de octubre de 2013

Un día como hoy...




Fotografía: 
Google Imágenes
(National Geographic Photos&Images)




Un día como hoy decidí ser felíz.

Un día como hoy,
me dí cuenta de que las cosas
siempre suceden por algo.

Un día como hoy,
aprendí que, por tristes
o sumamente difíciles
que se nos presenten las circunstancias,
en nuestra vida,
siempre hay y habrá alternativas.

Un día como hoy,
finalmente me percaté
de que la felicidad no radica 
en lo que reciba de otros,
sino en lo que yo construya al interior
y que, a su vez,
pueda yo brindar a los demás
sin esperar nada a cambio,
exceptuando una enorme sonrisa.

Y sí...
un día como hoy,
decidí,
después de tantas y tantas cosas,
a ser definitivamente 
y para siempre,
felíz...
¡inmensa y profundamente felíz!



miércoles, 9 de octubre de 2013

The last frontier...




The last frontier...
(Fotografía: Delia Hernández)






Silent mood.
Crossing lines in front of us;
nobody knows 
the real reason but...
in the best of the cases,
everyone of us
feel the same kind of thing,
the same kind of loneliness feeling
and, the same kind of fear.

So...
we are nothing;
the last frontier
between the rational thinking
and the most of the emotional thoughts
is just here...
in front of us.

The meaning of that situation?
I don't know...
'Cause,
the last thing that I remember
is that when I waked up
and I was in that unknown place.

Do you know?...
The most beautiful blue
is the only one thing that I can remember...
because,
just in the better of the cases,
my mind was beginning to desappear too,
such as my sensations
as my feelings into my heart beating yet.



martes, 8 de octubre de 2013

Si la vida...





Fotografía:
Google Imágenes
(National Geographic Photos & Images)






Un amanecer más.

El viento húmedo y frío de la madrugada
hace que despierte no solamente mi inconsciente,
sino más bien, que despierten todos mis sentidos.

Finalmente,
la fecha  ha llegado.

Respirando profundamente,
inhalo con toda la profusa fuerza
que mi pecho -aún tibio y cálido-
puede intentar hacer.

Doblo mi cuello cansado y adolorido
de un lado a otro -primero-
y luego moviéndolo en forma circular.
(Pareciere -incluso-
que el sueño reparador
de casi 8 horas no lo fuera tanto
en realidad)...

Un suspiro...
Una respiración profunda
y nuevamente el inefable suspiro.

Un escozor me invade por completo:
desde los hacia la cabeza
(o, en su defecto,
de la cabeza hasta los pies).
En fin.

Lo mismo es...
levantando los hombros
hago mi acostumbrado gesto
y movimiento corporal
que denota un: "¡qué más da!"...

El último esfuerzo por desprenderme
de la cómoda cama,
cálida y suave...
haciendo acopio de fuerzas
para, de un brinco,
levantarme de una vez y ya...
sin chistar.

Tantas noches...
¡tantas!
Pensando;
dando de vueltas el mismo pensamiento
(vago y difuso)
sin que llegara yo a ningún lado
o a alguna conclusión.

Cual cadáver en proceso,
mis pasos casi inertes 
tratan de encontrar el camino.

Mil pensamientos se confunden;
hoy, es el día tan recurrentemente
pensado...
pero con triste y trémula ansiedad,
también inevitablemente esperado.

¿Por dónde comenzar?...
¿Por los recuerdos que, 
al fundirse con la memoria infinita
también se mezclarán con anécdotas 
-irreales como irrisorias- 
mismas que,
al paso de los años,
el polvo de los tiempos 
cubrirán impíamente?...

O quizá...
(No sé...)
Simplemente lo que tengo que hacer
es dejarme llevar
por esta loca sensación de salir corriendo
así...
sin rumbo,
sin destino,
y sin punto de origen alguno.

El parteaguas en mi vida
se reduce a tres simples letras: 
HOY...

Así que sin más demora
o falsos preámbulos,
me preparo para lo que será
el resto de los días que me queden por pervivir,
aunque sea así...
de esta extraña forma,
de esta misteriosa manera...
viendo la vida pasar
desde mi trinchera,
al haber concluido con mi existencia terrena
y dejando tras de mi partida...
la translúcida huella de esta vida sin hálito ni esperanza.

Camino...
sí.
Por última vez camino...
y finalmente,
(aunque sea para mis adentros)
sonrío.





jueves, 3 de octubre de 2013

martes, 1 de octubre de 2013

A 58 años de su trágica partida... ¡Por siempre James Dean!







REBEL

Fotografía:
BINGEE





JAMES DEAN murió el 30 de septiembre de 1955;
a 58 años de su trágico accidente automovilístico, aún
se le recuerda por su imagen de joven incomprendido
y por su mirada extraña (de quien padece miopía sin que lo sepamos).

Y aunque ciertamente, ha sido considerado todo un ÍCONO de generaciones
pasadas, considero que muchos de nosotros (y de las generaciones venideras)
también le admiran y le recuerdan por tan sólo ésas tres películas donde personificó
a tres individuos totalmente diferentes pero totalmente memorables:
REBELDE SIN CAUSA (1955)
AL ESTE DEL PARAÍSO (1955) y
GIGANTE (1956)


Me gustó mucho esta fotocomposición de BINGEE,
a quien agradezco, me permita mostrarla a todos ustedes.

Te invito a visitar la galería de increíbles imágenes de BINGEE;
pulsa el siguiente vínculo, por favor: