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martes, 9 de septiembre de 2014

Nuestra soledad en espera...



Fotografía:
Aleksandra88




El pequeño minino jugaba.
Y yo reía...
Reía como sin querer
sentir dolor...,
-aunque la razón me lastimaba
mucho más de lo que sus pequeñas garras
pudiesen hacerlo-.

Seguía jugando y yo diciendo;
jugando y yo haciéndole repelar
moviéndole el cepillo de dientes
e intentando provocar mas y más,
aunque de igual forma,
también intentando
no me arañara.

Siempre conmigo y siempre junto a mí.

Las palabras que hubiese querido
decirlas desde el fondo de mi corazón
al único y eterno amor de mi vida...
ahora que,
simplemente ya no está,
las digo con sutil alegría
a esta pequeñita maraña de pelos y ronroneos.

Siempre conmigo y siempre junto a mí.
Hasta ahora que no me has dejado
tú ni tus ruidosos juegos,
minino mío,
sé que siempre has estado conmigo y que,
incondicionalmente,
siempre estarás junto a mí.





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