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miércoles, 8 de octubre de 2014

Desfragmentando un necio corazón...



Fading with the poppies
Fotografía:



El hecho es que no está.

No existe.
No es.
Punto.

Mil y un veces
le dije que lo entendiera,
mas nunca quiso hacerme caso.

Este tonto corazón...
¡Qué hacer por él!
Sea por Dios.

Nuevamente lo destrozaron.
Lo desgarraron.
Lo aniquilaron...

Pero él sigue así,
tan tranquilo,
tan confiado...
tan iluso en volver a amar.

Y es que a cada suspiro no correspondido,
un pequeño desvanecimiento
-a manera de sutil desmaterialización
se viene gestando en él,
sin que aparentemente lo advierta-...
Y no.
Así no es posible seguir.

No más.
Nunca más.

...

Yo, con todo mi amor,
te pido...
mi muy querido corazón,
que seas tan amable de cuidarte...
tan sólo un poquito...
porque a cada desfragmentación tuya,
algo de mi ser se pierde 
sin que tenga yo oportunidad 
de recuperar jamás.

De, si tú quieres...
puedo yo hacer algo por tí;
quiero que me ayudes, sí... 
que me ayudes a desfragmentar
tu tonta necedad.

Aunque te enojes 
(una y mil veces más) conmigo.

Porque no quiero 
que otra vez te lastimen
ni deseo que nuevamente sufras más...

Y porque eres necio, 
lo sé...
Pero eres bueno.
Y eres noble...
Y estás tan ávido de amar...
que solamente es,
como siempre te he dicho,
cuestión de esperar.

¿Si?
Tan sólo un poquito más,
únicamente cuestión de esperar...



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