Buscar este blog

viernes, 25 de noviembre de 2016

COMO CADA NOCHE...







Tan abrazados...

Sigilosamente 
y como cada noche,
el dulce encuentro 
culminaba así,
exactamente así:
entre suaves murmullos
y suspiros entrelazados.

Con el cabello cubriendo
el amoroso rostro,
la frágil figura
únicamente musitaba
una y otra y otra vez:
"Soy de tí,
únicamente de tí
y eternamente de tí"...

El varonil abrazo
nuevamente... 
la asió a su pecho,
en consabida y 
cálida entrega
donde dos,
por siempre 
y para siempre,
terminan 
haciéndose uno
invariablemente.

Publicar un comentario